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miércoles, 28 de noviembre de 2012

ANA ZAPATA, UNA HERMANA DEL CONFLICTO

Este especial periodístico está concebido como una crónica en la que a través de la historia de la desaparición de Jose Zapata y Humberto Zapata contada por su hermana Ana, líder de la asociación Caminos de Esperanza - Madres de la Candelaria, se expone el fenómeno de la desaparición forzada en Antioquia, los avances y retrocesos de la ley de Justicia y Paz y la historia del conflicto armado en el departamento.


 Ana Zapata, una hermana del conflicto, es producto de un trabajo de investigación donde a través de videos, audios, fotos e infografías; académicos y víctimas analizan la ley de Justicia y Paz. 

Para ir al sitio web  de este especial periodístico haga click aquí.

miércoles, 10 de octubre de 2012

13 AÑOS DE IMPUNIDAD

Con la orden de captura al coronel en retiro, Plazas Acevedo, el proceso judicial por el magnicidio de Jaime Garzón se reactiva de nuevo. La ilusión de sacar este caso de la impunidad crea expectativas en los seguidores del periodista y humorista. 

Escuche aquí un recuento de lo que ha sido el proceso judicial que inició hace 13 años tras la muerte de Garzón, en el que el único condenado no pagó ni un día de cárcel de los 38 años a los que fue castigado.

sábado, 15 de septiembre de 2012

"NO DESCANSARÉ HASTA ENCONTRAR A HUMBERTO"

Ana Zapata, mano derecha de Teresita Gaviria, presidenta de Madres de la Candelaria, hace 9 años sufrió la desaparición de su hermano, pero áun no pierde la fe en encontrarlo. 

"Los queremos vivos, libres y en paz", se escucha decir a través de un megáfono, sagradamente, todos los viernes al mediodía, en el atrio de la tradicional iglesia de La Candelaria, en el centro Medellín. Manejado por una mujer de chaleco amarillo y camisa blanca que, a pesar de las adversidades, no pierde la esperanza de encontrar a su hermano o al menos, lo que quede de él.

Ana Zapata es la encargada de dirigir las arengas y de orientar a los familiares que llegan a Madres de la Candelaria. Ella, que siempre luce impecable, con sus ojos perfectamente maquillados y su cabello bien arreglado, llegó a la Asociación después de la pérdida de su hermano Humberto, en 2003.

“El iba manejando un taxi de Coopebombas, en el que llevaba a una señora que iba a reclamar una plata en San Roque. Fue el martes 13 de enero de 2003. Al ver que ellos no llegaban, el viernes cogí para allá a buscarlos".

Ana aún recuerda ese día en el que se llenó de valor y, junto a un hermano, se fue para Cristales, corregimiento de San Roque, para entonces, centro de operaciones del Bloque Metro, al mando de alias Doble Cero.

De San Roque partieron en un "chivero" a Cristales, dónde fueron interrogados por unos hombres sobre el porqué de su visita. Sabía que estaba tratando con paramilitares, pero a pesar de eso no sintió mayor temor en preguntarles sobre el paradero de su hermano y de su primo, que también viajaba en el taxi.

Después de un largo rato de espera, mientras los hombres se reunieron a mirar las fotos que Ana llevó en su búsqueda y a hacer llamadas por walkie-talkies, uno de ellos se acercó y le dijo, "usted no puede subir por allá, sí sube ya sabe lo que le pasa". Ana, con voz temblorosa, al presentir la fuerte presencia de los paramilitares, no se opuso a la sentencia.

"Cuando nos devolvíamos para Medellín, miraba las montañas y sólo pensaba ¿en dónde lo tendrán? ¿Estará amarado, con hambre? En el carro nos venían siguiendo. Ese día nos iban a desaparecer a nosotros también. Por allá nadie iba a buscar a nadie".

Aproximadamente al mes, Ana se incorporó a las Madres de la Candelaria y, desde entonces, su labor por buscar la verdad no se ha desvanecido. Tantas han sido sus ganas, que inclusive en 2010 fue hasta Bogotá para hablar con el director de Acción Social, Diego Molano Aponte, hoy director del ICBF. 

Cuando habló con él, le reprochó la mala atención que reciben las víctimas por parte de los funcionarios y la promesa de reparar colectivamente a todas las Madres de la Candelaria.

Para Ana, antes que su caso están los más de 700 reportes que ha ayudado a diligenciar a las otras Madres sobre sus respectivos casos. Poco tiempo le queda para descansar en su casa, ubicada en Castilla, pues de ocho de la mañana a cinco de la tarde se la pasa en la oficina orientando a las personas que llegan a contarle su caso.

A pesar de eso, cuando está fuera del trabajo trata de tener la mente alejada de las historias que escucha y del drama que vive por la incertidumbre de no saber dónde está su hermano, se consagra a Dios, y reza para que algún día le pueda dar cristiana sepultura.

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Ana en su lucha por los derechos de las víctimas ha sido testigo de las constantes amenazas a Teresita Gaviria, directora de la organización. En una ocasión, a causa de una confusión, casi es secuestrada.



Por Santiago Castro Villada.

domingo, 2 de septiembre de 2012

EL CASO DE IRMA GRAJALES

A causa de una lesión que le dejó un accidente automovilístico, Irma Lucia Grajales, sufre un trastorno maniaco depresivo que le produce periodos de alta euforia y otros de adormecimiento. En ambos estados Irma sufre de alucinaciones que la hacen muy violenta, tanto que puede llegar a matar.

Gilma Posada, madre de Irma, al no poder controlar la enfermedad de su hija mediante medicamentos por un error de la empresa de salud en la que se encuentra afiliada, se vio obligada a dejar a Irma y a su esposo solos. Gilma nunca olvidará lo que ocurrió ese día.



Por Santiago Castro, Cristina Montoya, Estefania Pereira.

domingo, 19 de agosto de 2012

EN PLAYA RICA, LA AMENAZA DE DESLIZAMIENTO ES LATENTE

En esta zona rural de Envigado, considerada de alto riesgo, se presentaron dos deslizamientos en 2011, que ocasionaron la evacuación de 33 familias.

 Jesús Correa, quien vende empanadas a 300 metros de la entrada del parque ecológico El Salado, aún recuerda el último deslizamiento ocurrido en Playa Rica, zona rural de Envigado, el 10 de octubre de 2011. Él, que vive a escasos 10 metros de la montaña que se deslizó, tuvo que ser evacuado a una escuela cercana durante seis meses mientras se estabilizaba el terreno. 


Jesús, quien hace 56 años vive en el sector, aún recuerda que en sus épocas de colegial, más exactamente el 14 de abril de 1964, se presentó un desastre natural en el mismo sitio. 

"Ese día llovió más que de costumbre, la Ayurá se creció mucho, arrastró palos y piedras, hasta se llevó un puente. El agua se fue en el municipio por varios días". Ese es el peor desastre que ha ocasionado la principal quebrada de Envigado, que aunque en esa ocasión no ocasionó víctimas mortales, como lo resalta Jesús, sí originó graves daños ambientales, puesto que el afluente dejó inservibles varias planicies y cambió su curso en algunas zonas. 


El último deslizamiento ocurrido en Playa Rica tuvo su origen el 22 de abril de 2011. A las cinco de la mañana del Viernes Santo la montaña empezó a crujir y un fuerte alud se precipitó a la quebrada. Este deslizamiento dejó 20 personas afectadas, según informes de la Defensa Civil de esa localidad. (VEA INFORME)


El 10 de octubre de 2011, mientras una nueva ola invernal azotaba el país, se produjo un nuevo deslizamiento en Playa Rica, vereda El Vallano, a 15 minutos del centro de Envigado.

28 familias resultaron afectadas, entre las que se encuentra la de Jesús y también la de Luis Fernando García, quien vive en el sector hace 18 años. Él aún se encuentra en un albergue, aunque pasa la mayor parte de su tiempo en la zona porque trabaja en un bar ubicado al frente de donde cayó el alud. "A mí no me da miedo estar por acá, ya no creo que eso se vuelva a venir".


A pesar de que Luis Fernando, Jesús y otros vecinos no muestren mayor temor por el alud, estudios realizados por la Universidad Nacional y el Comité Local de Prevención y Atención de Desastres (Clopad), determinaron que la situación actual se debe a la saturación del terreno, producto del aumento de las lluvias en los dos últimos años. Lo que presenta potenciales riesgos de que nuevos deslizamientos, que podrían ocasionar represamientos en el cauce de la Ayurá, se presenten en la zona.



Por esta razón, en 2011 la administración municipal recibió 249 millones de pesos del Fondo Nacional de Calamidades de Colombia Humanitaria (VEA INFORME) para que iniciara el proceso de estabilización y contención de la montaña. 

Adicional a esto, la administración de Envigado, en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) 2011-2023, presentado por el saliente alcalde Diego Gallo, hoy Secretario de Obras Públicas de Medellín, detectó como zona de alto riesgo de deslizamientos la margen derecha de la Ayurá en área de la vereda El Vallano.

El documento precisó que la zona "presenta problemas localizados de inestabilidad, debidos a procesos de erosión de orillas, socavación del cauce, desgarres y caída de bloques rocosos". (VEA POT)  En la actualidad, el terreno se encuentra en preparación para iniciar el proceso de revegetación y cuenta con una retroexcavadora las 24 horas del día, en caso de que se presenten nuevos deslizamientos.

Por Santiago Castro V.